Día Mundial de Oración por Matrimonios y Familias Durante el Coronavirus 19

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La realidad de hoy:

La pandemia ocasionada por el Coronavirus 19 es una crisis de salud pública.  Como muchos de ustedes ya sabrán, también ha sido un desafío emocional y espiritual para innumerables personas, así como para los matrimonios y las relaciones familiares. Esta situación ha provocado ansiedad, estrés, tensión, tristeza colectiva, dolor e incluso incertidumbre espiritual. Además de la pérdida de seres queridos, ha habido muchas otras pérdidas como las de empleo, la sensación de seguridad y de celebración (graduaciones, cumpleaños, bodas, dedicaciones de bebés y muchas otras festividades que forma parte de nuestro diario vivir). La verdad es que hemos perdido normalidad, nuestra vida antes del Coronavirus 19.  Sin duda, el maligno ha secuestrado nuestro matrimonio y las relaciones familiares. Por consiguiente, es hora de llevar estas preocupaciones al Señor en oración y recordar:  “Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye”. 1 Juan 5:14 (NVI)

Es nuestro deseo y esperanza que el día 6 de junio de 2020, sea un marcador, como una línea en la arena si se prefiere, en el cual creamos y reclamemos las promesas de Dios para nuestro matrimonio y nuestras relaciones familiares. Es hora de confiar en que Dios realice lo imposible al permitirnos tener su forma de pensar (Filipenses 2:5) para que podamos ser pacientes y amables (1 Corintios 13:4) el uno con el otro así como El es con nosotros y nos ayude a exhibir el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23) cada día en nuestro matrimonio y relaciones familiares.

 

Pasajes de la Biblia que se pueden utilizar durante este día especial de oración:

“Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás”. Salmos 50:15

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4:6-7

“Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar”. Salmos 46:1-2

“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”. Efesios 4:32

“Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa”. Isaías 41:10

“Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús”. Filipenses 4:19

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas”. Proverbios 3:5-6

“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7

“No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la peste que acecha en las sombras ni la plaga que destruye a mediodía. Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará”. Salmos 91:5-7

“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre”. Mateo 7:7-8

“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra”. 2 Crónicas 7:14

“La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden”. Juan 14:27

 

Citas del Espíritu de Profecía que se pueden utilizar durante este día especial de oración:

“La oración es el canal de comunicación entre nosotros y Dios. Dios nos habla por medio de su Palabra, nosotros le respondemos por medio de la oración, y él siempre nos escucha. No podemos cansarlo o abrumarlo con las palabras de nuestro corazón”. La Oración, p. 5.2

“El símbolo más dulce del cielo es un hogar presidido por el espíritu del Señor. Si se cumple la voluntad de Dios, los esposos se respetarán mutuamente y cultivarán el amor y la confianza”. El Hogar Cristiano, p.11.4

“Vivimos en tiempos difíciles. Los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor exigen que cada seguidor de Cristo mantenga fervientemente su relación con Dios. Para fortalecer esta relación y satisfacer nuestras necesidades emocionales y espirituales, debemos aprender el poder de la oración. Como los discípulos de antaño, debemos rogarle al Señor: ‘Enséñanos a orar’”. La Oración, p.  5.3

“El hogar debe ser hecho todo lo que la palabra implica. Debe ser un pequeño cielo en la tierra, un lugar donde los afectos son cultivados en vez de ser estudiosamente reprimidos. Nuestra felicidad depende de que se cultive así el amor, la simpatía y la verdadera cortesía mutual”. El Hogar Cristiano, p. 11.3

“La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debiera ser nuestra primera obra”. Mensajes Selectos, p. 121.1

“Dios nos da “en respuesta a la oración… lo que no nos daría si no se lo pidiésemos así”. El Conflicto de los Siglos, p. 580

“Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirle. La oración no baja a Dios hacia nosotros, antes bien nos eleva a El”. El Camino a Cristo, 92.3